
La vejiga hiperactiva (VHA), es decir, la necesidad imperiosa y frecuente de orinar, a veces con filtraciones, es muy común. Más de 3 de cada 10 mujeres en EE.UU. viven con VHA, pero mientras más años tengas, serás más propensa a desarrollarla.
En muchos casos, la VHA puede tratarse. Pero no podrás recibir un tratamiento si no hablas de esto con alguien.
Comúnmente, podrías hablar primero con tu proveedor de atención primaria (PAP) sobre tus síntomas. Los PAP frecuentemente controlan la VHA, pero también podrías recibir atención de un ginecólogo, urólogo, uroginecólogo o geriatra. Independientemente de quien te atienda, prepararte para tus consultas hará que estas sean más útiles.
Aquí encontrarás métodos sencillos para que te prepares y para que aproveches tu consulta lo más posible.
1. Identifica quien tratará tu VHA
Podrías recibir atención de un doctor, enfermero certificado o asociado médico para ayudarte con tu VHA. Y estos profesionales clínicos podrían tener especialidades diferentes. Es conveniente entender quién te tratará y cuál es su especialidad.
Atención primaria: Se enfoca en el bienestar general y en medidas preventivas y frecuentemente diagnostica y controla la VHA. Si necesitas un tratamiento más especializado, este profesional te referirá a un especialista.
Ginecología: Expertos en la salud reproductiva de la mujer y podrían diagnosticar y controlar la VHA. Dependiendo de tus síntomas y necesidades terapéuticas, es posible que te refieran a un urólogo o uroginecólogo para una evaluación adicional o para atención especializada.
Urología: Se especializa en el sistema urinario, incluyendo la vejiga.
Uroginecología: Se enfoca en problemas del suelo pélvico, incluyendo VHA y filtraciones urinarias.
Geriatría: Atención especializada para adultos mayores. Puesto que hasta la mitad de mujeres de más de 65 años experimentan VHA, los profesionales clínicos de consultorios geriátricos tratan este trastorno en forma regular.
2. Mantén un diario de la vejiga durante al menos tres días
Puedes guardar notas en una computadora, teléfono o libreta o puedes descargar un diario miccional o de la vejiga. Esto le proporcionará a tu profesional clínico un panorama más claro de lo que ocurre con el tiempo, en vez de tratar de recordarlo cuando te haga preguntas.
Anota:
- A qué hora fuiste a la cama y a qué hora despertaste
- Cuántas veces te levantaste en la noche para orinar
- Qué bebiste, cuánto y cuándo
- Cuándo sientes ganas urgentes de orinar
- Cuánto orinas. Puedes usar una jarra medidora si deseas ser precisa.
- Si tienes cualquier filtración, dolor, ardor o molestia en tu vejiga
3. Lista tus medicamentos
Algunos medicamentos, tales como diuréticos (“pastillas para eliminar agua”), pueden causar o empeorar los síntomas de VHA, así que prepara una lista de todo lo que tomas, incluyendo:
- Medicamentos de venta con receta
- Fármacos de venta sin receta, tales como analgésicos, antihistamínicos, etcétera
- Vitaminas y suplementos
4. Indica cómo te afecta la VHA
Tu profesional clínico te hará preguntas relacionadas con la micción, pero es importante que entienda cómo estos síntomas afectan tu vida.
- ¿Evitas salir?
- ¿Se ven afectados tu trabajo o actividades por ir frecuentemente al baño?
- ¿Sientes fatiga por levantarte varias veces en la noche para orinar?
- ¿Afecta la VHA tus relaciones, tu vida social o tu vida sexual?
- ¿Debes usar toallas para la incontinencia, protectores diarios o ropa interior absorbente? ¿Con qué frecuencia debes cambiarlos?
5. Prepara una lista de preguntas
No es conveniente que salgas de la consulta solo para recordar preguntas después. Escribe tus preguntas con anticipación a medida que se te ocurran. Esta lista podría ser larga, así que resalta las más importantes para que las preguntes primero en caso de que no puedas hablar de todas. Podrían ser preguntas tales como:
- ¿Qué podría estar causando mis síntomas?
- ¿Debo someterme a pruebas, y si es así, a cuáles?
- ¿Qué tratamientos recomienda?
- ¿Cuáles son los posibles efectos colaterales de los tratamientos?
- ¿Hay cosas que puedo hacer en casa que sean útiles?
6. Comunícate claramente
Los profesionales clínicos prefieren frases claras y directas para evitar confusiones. No hay por qué tener vergüenza. Recuerda, la VHA es común. Podrías iniciar la conversación con declaraciones tales como:
- Tengo que levantarme frecuentemente en la noche para orinar.
- Estoy exhausta por levantarme con tanta frecuencia a orinar y eso afecta mi trabajo, día o vida.
- A veces tengo que orinar con tanta urgencia que no alcanzo a llegar al baño.
- Tengo filtraciones de orina y eso es vergonzoso. Por eso he dejado de participar en actividades.
7. Asegúrate de hablar de lo que te preocupa antes de salir
Asegúrate de que se hayan abordado tus preguntas e inquietudes. Podrías preguntar:
- ¿Debería mantener un diario de la vejiga?
- ¿Qué hago si mis síntomas empeoran?
- ¿Cuándo recibiré los resultados de las pruebas?
- ¿Cuánto tiempo debo esperar para saber si el tratamiento está funcionando?
- ¿Para cuándo debería programar una consulta de seguimiento?
Factores que dificultan la vida con VHA
Cualquier persona puede desarrollar VHA, pero algunos grupos resultan más afectados. Un estudio determinó que adultos con VHA que enfrentan dificultades sociales o económicas podrían sentir el impacto de VHA en sus vidas aún más. Esto incluye a personas que:
- No tienen empleo
- Tienen ingresos bajos
- No tienen suficiente comida
- No tienen vivienda o su situación de vivienda es inestable
- No tienen seguro médico
Si te diagnosticaron VHA pero te preocupa poder seguir el plan terapéutico o poder asistir a consultas, menciona esto. Podrían haber opciones tales como medicamentos de bajo costo, consultas mediante videoconferencia o recursos locales que tu profesional clínico podría sugerir.
Este recurso educativo se preparó con el apoyo de Sumitomo Pharma America, Inc.
From Your Site Articles
Related Articles Around the Web
