
Se ha considerado durante mucho tiempo que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC, por sus siglas en inglés) es un trastorno que desarrollan los hombres, particularmente los que fuman. Actualmente, podrías pensar en una foto vieja de un minero de carbón o un hombre de más de 70 años que fumó mucho toda su vida.
En realidad, no solo que las mujeres y las personas con asignación femenina cuando nacieron tienen más posibilidades de desarrollar EPOC, sino que también tienen un mayor riesgo de morir de EPOC en comparación con los hombres.
Según la American Lung Association, millones de personas viven con EPOC y no saben que la tienen.
Aquí encontrarás lo que debes saber sobre la EPOC, incluyendo por qué afecta ese trastorno pulmonar a las mujeres de otra forma, los factores que incrementan su riesgo y cómo puede controlarse.
¿Qué es la EPOC?
La EPOC es un trastorno pulmonar crónico, lo cual significa que tu tejido pulmonar y tus vías respiratorias tienen lesiones que dificultan la respiración.
Dentro de esta clasificación hay dos trastornos principales:
- Bronquitis crónica, cuando las vías respiratorias se estrechan por inflamación y cicatrización, dificultando la expulsión (exhalación) de aire.
- Enfisema, cuando hay lesiones de alvéolos diminutos en los pulmones, dificultando el ingreso (inhalación) de aire.
La EPOC es la causa principal de muerte de fumadoras en EE.UU. Pero de cada 5 no fumadores que tienen EPOC, cuatro son mujeres.
¿Cómo afecta la EPOC a las mujeres en comparación con los hombres?
Si bien no se sabe claramente por qué exactamente la EPOC afecta a las mujeres de otra forma, algunas razones podrían relacionarse con hormonas, específicamente el estrógeno, e incluso con diferencias biológicas. Las mujeres, en general, tienen pulmones más pequeños que los hombres, lo cual podría incrementar las posibilidades de lesiones de las vías respiratorias debido a elementos irritantes.
“Las mujeres con EPOC tienden a sentir más dificultad para respirar, producen menos flema que los hombres y frecuentemente desarrollan síntomas a menores edades y con menos exposición al cigarrillo”, explicó Jamie Garfield, M.D., profesora de cirugía y medicina torácica de Temple Lung Center en Filadelfia, Pensilvania.
Algunos síntomas frecuentes son dificultad para respirar, una tos que no sana, sibilancia, opresión torácica y fatiga.
Garfield dijo que no deberías ignorar estos síntomas o desestimarlos por pensar que son por mal estado físico o envejecimiento. El proceso de diagnóstico de una EPOC incluye una prueba respiratoria denominada espirometría. Es una prueba sencilla, pero a menudo los profesionales clínicos no la solicitan para mujeres, lo cual causa diagnósticos erróneos o tardíos.
¿Qué factores infantiles te predisponen para que desarrolles EPOC?
El asma es un factor de riesgo de la EPOC. Si tienes asma, eso no significa que desarrollarás EPOC. Pero si tu asma infantil no se controló bien, eso puede provocar lesiones pulmonares que harán que se desarrolle una EPOC.
Además del asma, el riesgo de EPOC aumenta para personas que tienen antecedentes de ciertos trastornos infantiles, tales como infecciones respiratorias frecuentes o graves y problemas de nacimiento, tales como prematuridad o restricción del crecimiento fetal (RCF). Estos factores podrían hacer que los pulmones no se desarrollen normalmente.
¿Qué papel juega la genética en la EPOC?
Un trastorno genético que se asocia al riesgo de EPOC se denomina deficiencia de alfa-1 antitripsina (AAT). Esta deficiencia se conoce también como “EPOC genética”. La AAT es una proteína que protege los pulmones de lesiones, pero personas con una mutación del gen SERPINA1 pueden tener menores niveles de AAT.
Tener esta mutación genética no significa necesariamente que tendrás deficiencia de AAT, pero sí incrementa el riesgo de desarrollar trastornos pulmonares tales como la EPOC. Fumar incrementa el riesgo aún más.
Además de fumar, ¿qué otros factores incrementan el riesgo de EPOC?
Si bien fumar es un factor de riesgo importante de la EPOC, incluso para las mujeres, otros factores pueden incrementar ese riesgo, incluyendo:
- Asma
- Contaminación del aire en interiores y exteriores
- Tabaquismo pasivo
- Exposición, en el lugar de trabajo, a cosas tales como polvo de concreto, humo, gases y vapores
“Si tienes asma o cualquiera de estas exposiciones, no asumas que estarás bien solo porque nunca fumaste”, dijo Garfield. “Pregunta si es apropiado que te hagan pruebas de la función pulmonar”.
Por qué es importante la pérdida de la función pulmonar
La EPOC puede hacer que la función pulmonar disminuya con el tiempo, haciendo que sea más difícil respirar y mantenerse activo. Pero cambios de la función pulmonar no siempre ocurren igual de rápido para todos. Agravamientos o crisis de EPOC afectan directamente la eficacia de tus pulmones y se asocian a una reducción más rápida de la función pulmonar. Cuanto más frecuentes y graves sean las crisis, más permanentes serán las lesiones pulmonares.
La EPOC daña las vías respiratorias y reduce la capacidad de los pulmones de expulsar partículas y de proteger contra enfermedades, explicó Garfield. “Si alguien ya tiene una menor reserva pulmonar, una infección puede desencadenar una crisis con altas posibilidades de hospitalización y alto riesgo de complicaciones graves”. Personas con EPOC tienen un mayor riesgo de neumonía en comparación con personas sin esa enfermedad.
Es importante tratar inmediatamente cualquier infección pulmonar. Y estar al día con las vacunaciones que protegen contra infecciones que afectan el sistema respiratorio, tales como contra la influenza, el covid, la neumonía y el virus respiratorios sincitial (VRS), pueden ser útiles para reducir el riesgo de enfermedades graves por esos virus.
¿Cómo puedes aliviar la EPOC y sus síntomas?
Si fumas, lo primero que puedes hacer es implementar medidas para dejar de fumar. Dejar de fumar no sanará la EPOC, pero aliviará tus síntomas drásticamente. Las mujeres también tienen un mayor alivio de los síntomas que los hombres un año después de dejar de fumar.
Además de no fumar, la rehabilitación pulmonar puede ser útil para hacer que la EPOC sea controlable. La rehabilitación pulmonar es un programa médico supervisado de educación y capacitación de ejercicios personalizados útiles para personas con EPOC y con otros trastornos pulmonares crónicos. El programa también enseña a personas que viven con EPOC cómo controlar sus trastornos en sus hogares. “Es el método más eficaz para aliviar la dificultad para respirar e incluso la ansiedad y la depresión, así como para mejorar la capacidad para hacer ejercicio y la calidad de vida con EPOC”, explicó Garfield.
“Cuando se inicia después de una hospitalización, [la rehabilitación pulmonar] también reduce las probabilidades de regresar al hospital y mejora la supervivencia, pero a pesar de eso, menos del 5% de pacientes elegibles la aprovechan”, dijo Garfield.
Cuida tu salud, identifica lo que es normal para ti y proporciona a tu profesional clínico tus antecedentes médicos. Reporta cualquier cambio o empeoramiento preocupante de tus síntomas inmediatamente. La EPOC no sana, pero un diagnóstico y tratamiento oportunos pueden ser útiles para que tu EPOC pueda controlarse para que puedas vivir y respirar mejor con ese trastorno.
Este recurso educativo se preparó con el apoyo de Sanofi y Regeneron.
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