
¿Tienes que correr al baño más frecuentemente de lo normal durante el día o despertar durante la noche para ir al baño? Orinar frecuentemente puede ser más que solo una molestia y un inconveniente. También puede ser una señal de un trastorno médico subyacente.
Una vejiga hiperactiva (VHA) puede provocar una necesidad repentina e imperiosa de orinar que es difícil de controlar. Podrías sentir esa necesidad de ir al baño incluso si tu vejiga no está llena, haciendo que debas ir frecuentemente al baño.
La causa exacta de la VHA no siempre se comprende claramente y ciertos trastornos médicos o tratamientos pueden empeorar la necesidad imperiosa de orinar, la frecuencia, la nicturia u otros síntomas parecidos a los de la VHA.
Si bien la vejiga hiperactiva es más frecuente para adultos mayores, no se considera una parte normal de envejecer. Recibir tratamiento podría ser útil para aliviar tus síntomas y mejorar tu calidad de vida.
Aquí encontrarás cinco trastornos médicos que pueden empeorar o agravar los síntomas de la VHA.
1. Enfermedades cardiovasculares
Las enfermedades cardiovasculares, incluyendo la hipertensión, la insuficiencia cardiaca y accidentes cerebrovasculares, pueden agravar o empeorar las VHA. Un menor flujo sanguíneo a la vejiga (isquemia vesical) puede causar niveles bajos de oxígeno en tejidos vesicales, lo cual puede lesionar nervios y hacer que músculos sean hipersensibles.
Los medicamentos para tratar estos trastornos también pueden jugar un papel importante. Diuréticos (“pastillas para eliminar agua”), que se recetan comúnmente para controlar la hipertensión y la insuficiencia cardiaca, pueden incrementar la producción de orina, posiblemente haciendo que se manifieste una frecuencia y urgencia parecida a la de VHA o empeorar una vejiga hiperactiva ya existente. Otros medicamentos, tales como antagonistas del calcio, bloqueantes β e inhibidores de la ECA, también podrían hacer que se orine frecuentemente.
2. Enfermedades renales
Enfermedades renales crónicas (ERC) pueden asociarse a cambios de la micción, incluyendo orinar más o menos de lo normal, especialmente a medida que la función renal cambia.
Medicamentos para ERC o para trastornos tales como hipertensión y diabetes, incluyendo diuréticos e inhibidores de SGLT2, pueden incrementar la producción de orina de tu cuerpo y posiblemente empeorar los síntomas de la VHA.
3. Diabetes
La diabetes puede incrementar significativamente el riesgo de VHA. Niveles altos de azúcar en la sangre pueden causar neuropatías diabéticas, lo cual afecta los nervios que controlan la vejiga. Con el tiempo, los daños de los nervios pueden hacer que una vejiga débil no pueda almacenar o vaciar la orina apropiadamente.
Un exceso de glucosa en el torrente sanguíneo puede hacer que los riñones produzcan demasiada orina, incrementando la necesidad imperiosa de orinar y la frecuencia.
Algunos medicamentos para controlar la diabetes, tales como los inhibidores de SGLT2 y, en algunos casos, la metformina, también pueden empeorar los síntomas de VHA. Los inhibidores de SGLT2, por ejemplo, pueden usarse para purgar el exceso de glucosa (azúcar) y agua a la orina, lo cual hace que se deba orinar con más frecuencia.
5. Trastornos neurológicos
Trastornos neurológicos, tales como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple (EM), accidentes cerebrovasculares, la demencia y lesiones medulares, pueden causar síntomas parecidos a la VHA por una vejiga neurógena, un trastorno de tu vejiga causado por lesiones de los nervios.
Una vejiga neurógena ocurre cuando una lesión o trastorno altera las señales eléctricas entre el sistema nervioso y la vejiga. La interrupción puede afectar cómo la vejiga almacena o vacía la orina.
Dependiendo del trastorno específico, los síntomas podrían ser, entre otros, necesidad imperiosa de orinar, orinar frecuentemente, incontinencia o dificultad para vaciar la vejiga.
Aquí encontrarás cómo trastornos neurológicos pueden afectar la función vesical:
- La enfermedad de Parkinson puede incrementar la necesidad imperiosa de orinar, la frecuencia y la nicturia (despertar dos o más veces en la noche para orinar).
- La esclerosis múltiple (EM) puede dañar el cerebro y los nervios de la médula espinal, potencialmente causando espasmos del músculo vesical (hiperactividad del detrusor).
- Accidentes cerebrovasculares pueden reducir el control vesical.
- La demencia puede interrumpir la conexión entre el cerebro y la vejiga, afectando la percepción de la necesidad de orinar.
- Lesiones medulares pueden alterar completamente las señales vesicales.
Algunos medicamentos que se usan para tratar síntomas de trastornos neurológicos, incluyendo fármacos anticolinérgicos, opiáceos, narcóticos, antihistamínicos y agonistas alfa adrenérgicos, también podrían empeorar o agravar síntomas vesicales al afectar el vaciamiento vesical.
Cuándo obtener asistencia para una vejiga hiperactiva
Si piensas que un trastorno médico o un medicamento podría estar empeorando los síntomas de tu vejiga hiperactiva, comunícate con tu profesional clínico. Él podría ajustar tu plan terapéutico o recomendar medicamentos adicionales para controlar los síntomas.
Además de los medicamentos, algunos cambios de estilo de vida podrían ser útiles, tales como:
- Hacer ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos del suelo pélvico
- Restringir alimentos y bebidas que podrían irritar tu vejiga, tales como bebidas con cafeína y gaseosas
- Controlar el consumo de líquidos
- Mantener un peso saludable
- Dejar de fumar
- Usar almohadillas absorbentes o ropa interior protectora si fuese necesario
Este recurso educativo se preparó con el apoyo de Sumitomo Pharma, Inc.
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